Cómo cortarle las uñas a tu gato paso a paso
Cortar las uñas de tu gato regularmente previene arañazos accidentales, uñas encarnadas y daño en los muebles. Con la técnica correcta, es un procedimiento simple y sin estrés.
Por qué es importante cortar las uñas
Las uñas de los gatos crecen de forma continua. Si no se desgastan lo suficiente con el rascador, pueden curvarse y encarnarse en la almohadilla, causando dolor e infecciones. Mantenerlas cortas también reduce el riesgo de arañazos accidentales, especialmente en hogares con niños o personas mayores.
Materiales necesarios
- Cortaúñas específico para gatos (tipo guillotina o tijera pequeña)
- Buena luz para ver bien la uña
- Premios para asociar el momento con algo positivo
- Una toalla, si tu gato se siente más seguro envuelto
Paso a paso
- Elegí un momento en que tu gato esté relajado, después de comer o jugar.
- Sostené la pata con suavidad y presioná levemente la almohadilla para que la uña se extienda.
- Identificá la "vena" rosada dentro de la uña (visible en uñas claras) y cortá solo la punta blanca, sin tocarla.
- Cortá de a una uña por vez, con calma. Si tu gato se pone nervioso, hacé una pausa y continuá otro día.
- Premiá a tu gato después de cada sesión, aunque solo hayas cortado una o dos uñas.
Errores comunes a evitar
El error más frecuente es cortar demasiado cerca de la vena (llamada "quick"), lo que causa dolor y sangrado. Si esto sucede, aplicá presión suave con una gasa unos minutos; si el sangrado no cede, consultá a tu veterinario. Evitá también forzar la sesión si tu gato está muy estresado — es mejor dividirla en varios intentos cortos.
Cada cuánto hacerlo
En gatos que usan rascador con regularidad, cada 2-3 semanas suele ser suficiente. En gatos senior o con menor actividad, puede ser necesario revisar más seguido.