Adopción

Convivencia con niños

Con las pautas correctas, gatos y niños pueden convivir de forma segura y positiva para ambos.

Es importante enseñar a los niños a reconocer señales de que el gato quiere espacio (orejas hacia atrás, cola que se mueve rápido) y a nunca forzar el contacto. Supervisar las primeras interacciones y ofrecerle al gato un espacio elevado o un refugio propio al que pueda retirarse cuando lo necesite reduce mucho el riesgo de arañazos defensivos.